Cuando ví el desafío de Blad de este mes me puse contenta porque justo hace un tiempo reacomodé todo nuestro living y lo estamos disfrutando muchísimo, así que ahora se los puedo presentar. Para los que vieron nuestro cuarto en el desafío anterior, creo que no les va a sorprender el estilo (somos siempre los mismos, en toda la casa). Lo que sí tiene el living, que el cuarto no tiene, son varias cosas que encontré en la calle, y que pinté o arreglé para sus nuevas funciones.


Esta es la vista más completa que logré. Bien a la izquierda pueden ver un ropero antiguo al que transformamos sacándole las puertas y agregándole estantes, porque ya no lo necesitábamos en los cuartos. En el lateral del mueble hay un cuadrito que armé hace poco imitando los antiguos carteles de los subtes de NY, con los nombres de las ciudades en las que vivimos desde que nos casamos. En el centro una mesa ratona que encontré en la calle y que pinté clara para que contrastara con el piso. El sofá más cómodo del mundo es traído de Argentina y los silloncitos de en frente son de Ikea igual que los almohadones. Los cuadros son paisajes de campo pintados por mi suegra. Al lado del sofá, un antiguo cajón de frutas que me encontré tirado (Florida es un estado productor de naranja, así que me imagino que estos cajones fueron algo cotidiano en otra época) y que ahora tiene revistas y algunos ponchos.
En esta foto se puede ver una guarda en el piso que me encanta, de cerámicos artesanales de color crudo y pintados en azul.
Como vivimos en Miami, ciudad de mucho calor todo el año, nuestro living tiene que ser un lugar fresco. Por eso elegimos para los sillones y almohadones géneros claros y naturales, que no abriguen demasiado. Pero la calidez no puede faltar en un living, y se la dimos con algunos muebles de madera lavada, que nos encantan.
El mueble que más me gusta es esta bibliotequita con forma de trapecio que puse en una esquina. Fue el primer mueble que encontré en la calle y enseguida pasó a ser parte de la familia. Guarda una colección de más de 100 libros de la editorial Eudeba, impresos en 1960. Son libros de historia, poesía, teatro, política, de todo un poco. Es un compendio muy bueno para cualquier casa argentina y que yo tuve la suerte de heredar de mi abuelo.
Y en otro rinconcito tengo una lata de galletitas de las de antes, heredada de una tía abuela, con más libritos de la misma colección y una planta.
En un extremo está el ex-ropero, que tiene el equipo de música y los cds, algunos libros de fotos y mis caballitos suecos (que parecen venidos de la guerra, lo sé, pero como se los regalaron a los chicos, los dejo jugar).
Acá les muestro algunos detalles de otros estantes con nuestra pequeña colección de cámaras de fotos, todas herencias de familia.
Y en el otro extremo las sillitas de los tres pequeños de la casa (que rara vez se sientan, para ser sincera).
Y siempre algo lindo para leer o mirar cerca de los sillones, porque el living es el lugar donde me siento a leer mis libros y revistas de decoración a la noche o los fines de semana.
Bueno, creo que ya se dieron una buena idea de cómo es nuestro living. Espero que les haya gustado. A nosotros nos encanta y pasamos mucho tiempo ahí charlando, leyendo, escuchando música, guitarreando, comiendo picaditas... en fin, disfrutando.
Gracias por la visita y gracias a Blad por desafiarnos. Es un placer poder participar.
Sole.
































